En estas galerías nos quedamos sorprendidos por los grandes cristales que se encontraban en las paredes, algunos de hasta un dedo de grande. Íbamos avanzando por las galerías y parecía una discoteca, todas las paredes estaban rebozadas de cristales y más cristales que se iban iluminando a nuestro paso.
Llegamos a una sala donde había micro cristalizaciones de yeso, agujas de yeso y hasta
En este momento mientras hacíamos fotos, Andriy aprovechó para sacar una botella de cava que había cargado durante todo el camino, y celebrar el cumpleaños de Joan que cumplía 33 años.
Una vez visitada toda esta zona, deshicimos el camino hecho hasta donde se encontraban las sacas y en 15 minutos llegábamos a nuestro destino, el 3er campamento después de 5 horas de viaje.
Como en los otros campamentos, había una mesa de piedra y barro en la que se fueron sentando
A Joan y a mi no nos faltó tiempo para dejar nuestra huella, y pusimos el nombre de Barcelona, la fecha y un intento de Sagrada Familia. Juzgar vosotros mismos de nuestro arte, y escribir una nota en los comentarios, no seáis muy duros y pensar que tuvimos que hacerlo muy deprisa.
Una vez acabamos la obra de arte, comimos todos sentados alrededor de la mesa, un poco de
El regreso hasta el 2º campamento se nos hizo muy rápido, pero lo duro venía ahora con las galerías inundadas que teníamos que hacer las oposiciones. El cansancio ya se notaba en todos nosotros excepto en los locales. Al llegar al paso
Poco a poco fuimos llegando hasta el pozo de metal con escaleras por donde se accede a la cueva, y ya notábamos el frío del exterior. Subimos por las escaleras y nos encontramos en la fría noche.
Nos cambiamos todos y cuando el Papa quiso encender el coche, éste no arrancaba.
Le dieron a la manivela como los coches antiguos y estuvieron mirando por el motor, pero nada.
Por suerte, vino un 4x4 que venía a buscar a alguno de los locales de dentro de la cueva, y la solución fue enganchar el Papamóvil y remolcarlo para arrancarlo
Después de dos intentos el coche se encendió y pudimos volver a la casa del Doctor. El viaje de vuelta fue divertido, por un lado había una espesa niebla además, el coche tenía que estar todo el rato con una marcha puesta y acelerándolo, sino se paraba.
Al llegar a casa del Doctor, nos ofrecieron la primera ducha desde que llegamos de viaje, la forma de calentar agua era con una estufa de leña.
Cenamos muy bien, todos teníamos muy buen apetito. Después nos quedamos hablando en la cocina mientras nos bebimos una botella entera de Grlinka entre Joan, Marc, Svitlana, Andriy y yo, para celebrar otra vez el cumpleaños de Joan que cumplía 33 años.
Continuará… Para ir a la Introducción con todos los enlaces de las Partes
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