Ya hacía un par de años que iba detrás, pero siempre por una cosa o por otra no era posible.
Entramos el domingo a la 13 h: Jordi, Sasha, Joan y yo.
Las condiciones de frio ya las conociamos todos, excepto Sasha, por las exploraciones de verano, pero me sorprendió mucho los dos sopladores con ese frio viento.
Las rampas de entrada las hicimos muy rápidas y en seguida llegamos al primer desvio donde Jordi B. nos estubo explicando un poco hacia donde se dirigia la otra galeria y poco a poco llegamos a la cabezera del P90.
Pozo impresionante instalado para hacer un ràpel guiado que lo atraviesa de lado a lado.
Después, el P50 paralelo que nos deja ya en la cueva de Sta. Elena.
Fuimos a visitar el sifón que comunica el P90 con Sta. Elena.
En las primeras zonas profundas, Joan iba tranquilo mojandose porque iba con neopreno y se iba riendo de nosotros cuando tocabamos el agua.
Poco a poco, fuimos llegando hasta la via mullada donde salia una gran cantidad de agua y los pasamanos iban muy bajos lo que te hacia mojarte hasta el pecho.
A las 18h ya estabamos en el famoso cuatro que tanto temia (pero esta muy petado y se pasa sin ningun problema) y en la calle.
En total unas 6 horas de travesia, sin ningun contratiempo y disfrutandola a tope.
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